Sobre las cocinas industriales

No todo el mundo se monta una cocina industrial. Salvo que trabajes en hostelería, este tema no muy conocido. Aun así puede ser interesante conocer los entresijos de la hostelería y adentrarse en las cocinas industriales. Puede que te interese el tema porque pienses dedicarte a la cocina profesional o simplemente ya seas un profesional de sector. Por la razón que sea, vamos a adentrarnos en un mundo que, aunque sea desde la mesa, nos gusta a todos: la cocina. Aunque en esta ocasión, no hablaremos de platos de vanguardia o recetas de cocina. Vamos a conocer todo lo necesario sobre las cocinas industriales y sus tipos.

Llegado el caso o el momento de querer montar una cocina industrial para un negocio de hostelería, hay que tener muy presente que se trata del espacio de mayor importancia para el buen funcionamiento de la empresa. La cocina, se compone de un conjunto de áreas en las que los alimentos sufren su transformación: de productos a platos elaborados.

Al hablar de cocina industrial, no se habla solo de la zona caliente o los fogones, en donde se cocinan los alimentos. La cocina de un negocio, es de lo más complejo, debido a la diversidad de preparaciones que se realizan en ella, debido a que cuenta con varias áreas independientes con sus correspondientes equipos y debido a que todo, es un conjunto que debe funcionar a la perfección. Razones por las cuales, existen una serie de aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de elegir una cocina industrial.

Considerar los materiales, las dimensiones y todos los accesorios y elementos que componen una cocina, es lo que marca la diferencia entre disponer de un entorno de trabajo adecuado, o apañárselas con lo que hay. Las cocinas industriales, son espacios diseñados para preparar grandes volúmenes de comida en un entorno profesional. Es decir, las cocinas de restaurantes, hospitales, hoteles… etc. A diferencia de una cocina doméstica, soportan un uso intensivo, garantizando su eficiencia, seguridad y limpieza.

Importancia de la cocina en la industria alimentaria

Este interés nos surge al entrar en MayFriho, expertos en equipamiento de hostelería, donde vemos cocinas y todo tipo de maquinaria hostelera. Ahí nos damos cuenta de la importancia que tiene la cocina industrial. Permite optimizar tiempos de preparación, mejorar la calidad de los platos y asegurar que se cumplen todas las normativas de higiene y sanitarias correspondientes. Aspectos clave en cualquier negocio de restauración.

Adaptarse como corresponde al tipo de negocio implica, como decíamos antes, tener en cuenta aspectos tales como los materiales, las dimensiones y los accesorios. Los materiales para que una cocina industrial sea resistente y duradera, además de higiénica, suelen ser el acero inoxidable o galvanizado. Las dimensiones deben ajustarse al espacio disponible, priorizando el tipo de equipos adecuados para cada tipo de cocina. Los accesorios como hornos, fogones, freidoras… deben elegirse en base a la funcionalidad y lo que se espera de ellos.

De manera que encontramos dos tipos de cocina industrial. Las de tipo modular y las fabricadas a medida. Las primeras, son las que cuentan con una amplia gama de módulos que, gracias a su versatilidad, permiten adaptación a las necesidades de cada tipo de negocio. Estos módulos se acoplan en consonancia con los equipos que necesita la cocina, como los hornos eléctricos o de gas, fogones configurables, freidoras, planchas de acero, etc.

Por otro lado, tenemos las cocinas industriales fabricadas a medida. En algunos negocios dedicados a la hostelería, se requieren algunas necesidades específicas que, las cocinas modulares no resuelven. Este tipo de cocinas se basa en especificaciones concretas, por lo que el diseño se adapta a cada negocio en particular. Razón por la que se trata de una inversión de futuro, cuya fabricación se realiza en materiales de gran resistencia al uso y el paso del tiempo.

Siendo como es la cocina industrial, una de las partes más importantes dentro del negocio de la hostelería, resulta fundamental, saber cuáles son sus tipos y, por supuesto, conocer cada una de las áreas que la componen.

La zona de recepción, es la habilitada para que los proveedores dejen sus productos, donde los elementos todavía no han sido desinfectados. La siguiente área, es la sección fría, en la que se incorpora la carnicería y se encuentran los principales equipos de refrigeración. Una de las áreas más importantes es el economato, donde se almacenan y conservan los alimentos no perecederos. La cocina caliente es una de las áreas más grandes, el centro de la cocina, donde se preparan los alimentos. La cocina fría es la zona en la que se alistan y preparan las ensaladas, salsas, entrantes, platos fríos y repostería.

Otras zonas menos relevantes pero igualmente importantes son, el área de lavado, donde se limpian los utensilios y demás menaje; el área de aseo, donde se encuentran los accesorios de limpieza; y la zona de basuras, donde se encuentran los contenedores.

Una cocina industrial y eficiente

Lógicamente, dado el trabajo que se desempeña en las cocinas industriales, el diseño de las mismas, debe centrarse en la funcionalidad y optimización del flujo de trabajo. Por lo que los aspectos a considerar son de vital importancia, a la hora de realizar el diseño.

Optar por un diseño por zonas, como las mencionadas, con una buena distribución del espacio, se evita que se produzcan cruces innecesarios y mejora la eficiencia operativa.

Otro de los aspectos a considerar es el referente a la ventilación y la extracción. Contar con una buena ventilación en el espacio, evita que se produzca acumulación de humos y olores. Lo que garantiza un ambiente seguro y agradable para los trabajadores.

Lo relativo a la ergonomía es esencial, debido a que a veces no se tiene en cuenta la altura de los empleados que acaban sufriendo lesiones. Estos factores, al mismo tiempo, simples e importantes, son esenciales a la hora de disponer la cocina industrial de forma más eficiente.

Sin un equipamiento adecuado, una cocina industrial, no puede funcionar correctamente. Es fundamental disponer del equipo necesario y los elementos más imprescindibles, como las cocinas de fuego abierto, los hornos profesionales multifunción, las campanas extractoras industriales, mesas de trabajo y fregaderos, refrigeradores y cámaras de conservación.

Esto nos lleva de lleno a las tecnologías más innovadoras en lo que a equipos de cocción respecta. Las nuevas tecnologías como pueden ser los hornos combinados o las cocinas de inducción magnética, permiten que se ahorre energía, al mismo tiempo que se mejora el resultado de la cocción de los alimentos.

Todo esto no sirve de nada si no se cumple con la estricta y necesaria normativa de seguridad e higiene. Aspecto esencial a la hora de evitar sanciones y garantizar una calidad en el servicio.

Las normativas que hay que tener en cuenta y con las que hay que cumplir, son las relativas a:

  • La ventilación y extracción de humos, debe cumplirse en base a los estándares locales.
  • La instalación eléctrica y de gas, que requiere una revisión periódica por los técnicos especializados.
  • Los materiales que están en contacto con los alimentos, priorizando las superficies de acero inoxidable, por su resistencia y facilidad de desinfección y limpieza.

Por lo tanto, una cocina industrial eficiente y bien diseñada, resulta esencial si se quiere garantizar la productividad y la seguridad en cualquier establecimiento de hostelería. Para optimizar la cocina y garantizar que se trate del entorno adecuado para realizar todo tipo de operaciones relacionadas, hay que aprovechar al máximo el espacio disponible, considerando el mobiliario de acero inoxidable como las mesas de trabajo y los estantes ajustables. Los sistemas de almacenamiento verticales son de gran utilidad para liberar espacio en las áreas de trabajo.

Priorizar la seguridad y la accesibilidad, asegurando que las herramientas y equipos, estén al alcance de los empleados sin que sea necesario hacer movimientos bruscos. Utilizar mobiliario con ruedas, facilita el traslado de elementos pesados y permite que los empleados mantengan una postura cómoda. Mantener el orden y la limpieza en cada espacio es fundamental. Optar por muebles de acero inoxidable evita la acumulación de bacterias, es resistente a la corrosión y facilita la limpieza, fundamental en estos espacios de trabajo.

Aprovechar los elementos de refrigeración, contando con los elementos de almacenaje apropiados, como vitrinas frigoríficas o muebles para cámaras frigoríficas de acero inoxidable. Esto permite un almacenaje seguro y eficiente de los alimentos perecederos.

Por supuesto, realizar un correcto manejo de los residuos generados. Fundamental para evitar que se produzcan malos olores y se mantengan los niveles de higiene. Disponer contenedores de residuos en puntos estratégicos, facilita la recolección de restos y ayuda a mantener el espacio limpio.

En definitiva, una cocina industrial debe ser funcional, segura y fácil de mantener. Utilizar el mobiliario adecuado y realizar una planificación eficiente de los diferentes espacios de trabajo y almacenaje, integrando las soluciones tecnológicas de refrigeración y organización de residuos, ayuda a crear un entorno de trabajo en el que se fomenta la productividad y la seguridad.

Mantener limpias las superficies de trabajo, revisar los filtros de campanas y conductos de ventilación y realizar mantenimiento preventivo de los equipos, es la base de una cocina industrial. De la que ahora, sabemos mucho más.

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