Hay que poner a la salud en el centro de la vida humana. Muchas veces ocurre que no la valoramos en la medida de lo que debería valorarse. Solamente la tenemos en cuenta en el momento en el que se pierde. Y eso no puede ser. Hay que valorar en mucha mayor medida las posibilidades de disfrutar de la vida que nos proporciona el hecho de contar con un buen estado de salud, con un bienestar que nos permita terminar de comprobar que merece la pena disfrutar de la vida. Ojalá que todos nos demos cuenta de ello porque es lo que puede marcar la diferencia entre la felicidad y la ausencia de la misma.
En determinados lugares, cuidar de la salud es algo que parece complicado por múltiples razones. La Comunidad de Madrid es uno de ellos y todas las personas que viven ahí son más o menos conscientes de ello. No es nuevo el hecho de que esta zona del país haya sido el centro de la polémica por todo lo que tiene que ver con el mantenimiento de la salud. Y la verdad es que tiene toda la pinta de que así va a seguir siendo porque el ritmo de vida y las condiciones en las que se vive en Madrid muchas veces invitan a que se piense así.
¿Por qué suele ser difícil vivir en Madrid desde el punto de vista de la salud? Vamos a comentar algunas cosas para que lo tengáis claro:
- Por un lado, el portal web de iSanidad menciona que el 67% de los hogares madrileños tuvo algún problema de salud mental en el año 2022. Aquí entramos en uno de los temas más peliagudos de la salud madrileña porque todo el mundo sabe que el ritmo de vida que se lleva aquí, donde tenemos que estar todo el rato corriendo de un lado para otro y dependiendo de los horarios del transporte público o del tráfico. La ansiedad, por tanto, es uno de los problemas de salud mental más frecuentes en nuestra comunidad y la verdad es que es una pena que así sea.
- Y luego tenemos que hablar de un asunto como el que se encuentra ligado a la contaminación. En una noticia publicada en la página web de La Sexta se indicaba que respirar el aire de ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao era equivalente a fumar medio cigarro diario. Lógicamente, esto es un problema porque hace que aumenten los casos de enfermedades broncopulmonares y cardiovasculares. No es plato de buen gusto saber que el sitio en el que vives presenta unas condiciones como estas y que son tan perjudiciales para tu calidad de vida. Permanecer en lugares cerrados y no hacer ejercicio en las horas de mayor polución son las recomendaciones, pero lo cierto es que esto es algo que nos limita mucho.
Es nuestro propio cuerpo el que paga todas las consecuencias de esto. Y no solo por esas enfermedades a las que acabamos de hacer referencia más arriba, sino también por el hecho de que se debilita nuestra propia piel, nuestro cabello… Esto no es lo que nos gustaría oír. Ya sabéis que, en el mundo en el que estamos, la estética lo es casi todo en las personas y constituye una de las cuestiones que nos proporcionan mayores dosis de autoestima. Y es lógico que aspectos como la polución o la ansiedad, de los que acabamos de hablar, generen un desgaste mucho más grande de lo que podríamos esperar en nuestro cuerpo.
¿Cuál puede ser la solución para paliar todos los efectos de los desgastes que produce la polución o la ansiedad en Madrid para el cuerpo humano? Hay algo que siempre es elemental en este sentido y que es la alimentación. Todo aquello que comemos hace posible que podamos tener un cuerpo más sano y no solo en lo que respecta a su estructura interna, sino también a su exterior. En Cenydiet, una clínica de medicina estética que lleva trabajando en este campo desde que esto no era tan usual, desde el año 2005, nos han indicado que existen alimentos que por ejemplo pueden potenciar la salud de la piel, el cabello y las uñas. Vamos a ver de qué alimentos estamos hablando puesto que las empresas madrileñas están promoviendo que se consuma este tipo de alimentos entre sus empleados.
Piel
El kiwi, los cítricos, el pimiento rojo o los frutos del bosque proporcionan una vitamina C que es un nutriente clave para el cuidado de la piel. Por otro lado, el omega 3 se puede encontrar en el pescado azul, las nueces y la semilla de lino. También podríamos destacar el zinc en mariscos, pipas de calabaza o legumbres y, finalmente, polifenoles y antioxidantes en el té verde, uvas negras, cacao puro o aceite de oliva virgen extra. Como veis, hay muchas posibilidades y muy variadas para que nuestra piel pueda lucir el color y la salud que se merece. Desde luego, no podemos aspirar a menos que a eso.
Cabello
Para esto, se necesitan proteínas de alto valor biológico como las que pueden tener el huevo, el pescado y las legumbres. Pero no acabamos ahí: el hierro y la ferritina vienen proporcionados por las carnes magras, las legumbres y las espinacas cocidas, puesto que ayudan de una manera bastante relevante a cuidar de sus niveles. La vitamina B7 hace que el cabello sea más grueso y fuerte. Los huevos, las almendras o el aguacate son los que permiten que esto sea así. Muy interesante tener todo esto en cuenta puesto que el cabello es uno de los mejores argumentos que podemos tener para defender un aspecto como lo es nuestra belleza.
Uñas
Las proteínas, las vitaminas B6 y B12, los minerales traza como hierro, zinc y magnesio, el colágeno hidrolizado y el ácido hialurónico son algunos de los nutrientes que son de un interés muy grande para el cuidado de las uñas. Y ojo, tened en cuenta otra cosa: las uñas son un marcador de salud interna, una especie de termómetro para valorar cuál es el estado de salud real de todo nuestro cuerpo, no solo de esa zona. Por tanto, hay que tomarse las uñas en serio porque no cabe la menor duda de que también dicen mucho sobre nosotros y nosotras mismas y el cuidado que nos proporcionamos.
La nutrición es elemental para todo en la vida y, por tanto, no podemos olvidarnos de ella o no valorarla como realmente se merece. Desde luego, todos los expertos en la materia así lo reconocen y eso siempre pasa por algo. Ojalá que todo el mundo tenga en cuenta este tema porque realmente va a tener una influencia en nuestro cuerpo, en cómo se desarrolla, en el grado de desgaste que va alcanzando. Ya sufrimos demasiado desgaste en una zona como Madrid teniendo en cuenta cómo es el entorno que respiramos y es hora de que empecemos a tomar cartas en el asunto por nosotros y nosotras mismas.
Necesitamos una mejora sustancial en el cuidado del entorno madrileño
Nuestra zona, desde luego, también tiene que hacer mucho más por proporcionar mejores condiciones de vida a las personas que residen en ella. Debemos extremar, por un lado, todas las precauciones para evitar que el aire de Madrid sea tan sumamente nocivo como lo es todavía a día de hoy. Y tampoco estaría de más que ayudáramos a crear un entorno en el que la gente no tuviera que estar preocupada por ir con prisas a todos lados. Eso nunca es bueno y es otra de las cosas que peor “venden” la imagen de nuestra ciudad y nuestra región ya no solo al resto de España, sino también al resto de Europa y del mundo.
Es verdad que una cuestión como la que estamos pidiendo no es algo que pueda ganarse de la noche a la mañana porque depende de un cambio en la cultura de la gente y de la conciencia que tengan al respecto de temas como de los que estamos hablando, pero no cabe la menor duda tampoco de que si no nos lo planteamos, va a ser imposible que cambie nada a mejor y que sí lo haga a peor. Por tanto, sería interesante que hiciéramos examen de conciencia, empezáramos a cuidar más de nuestro entorno y pudiéramos comenzar a trabajar en la ciudad y la región que queremos para el futuro.
Ya habéis visto que las consecuencias del mal estado de salud de nuestra Tierra las sufre nuestro propio cuerpo, las sufrimos nosotros mismos. No podemos permitir que siga siendo así porque nos estaríamos tirando una piedra al pie y eso no es lo mejor para nuestra calidad de vida ni para la de aquellas personas a las que queremos y que se encuentran a nuestro alrededor. Hay que apostar por el cambio y seguir cuidado, por otro lado, de nuestro cuerpo a través de la nutrición. Siempre sale bien, os lo podemos asegurar.