Negocios low cost, porque nadie quiere pagar de más

1 febrero, 2018
Negocios low cost, porque nadie quiere pagar de más

Emprender un negocio a día de hoy, puede ser fácil si tienes una idea original, innovadora y consigues crear en tu público objetivo la imperiosa necesidad de poseer tu producto o servicio. Pero además, necesitas capital suficiente, por lo que deberás prescindir de todo lo superfluo e innecesario para el desarrollo de tu actividad. El ahorro, ha de convertirse en tu mayor consejero y de no exigirse para el trabajo, el espacio físico, será lo primero de lo que debes prescindir. Tranquil@, las nuevas tecnologías están aquí para echarte una mano. Ten en cuenta, que en pocos años, más de la mitad de las compras se realizarán a través de internet. ¿Estás preparado para crear tu propia empresa? Aquí te contamos cómo hacerlo.

Somos conscientes de que el dinero no sobra a día de hoy, por lo que para empezar es necesario contar con una buena oferta, con precios populares y accesibles a la mayoría de los bolsillos, y sobre todo, estar presente en internet, fundamental para montar una empresa a partir de poco presupuesto.  Y es que también la pequeña empresa puede ser low cost, no vayas a pensar que esto es algo exclusivo de las grandes empresas  con grandes volúmenes de producción. El low cost es tendencia, y responde a las necesidades de una sociedad en la que las modas pasan rápido, y no conviene invertir cantidades desorbitadas de dinero en algo que, probablemente, no se llevará mañana.  ¿Vamos a dejar que se lleven todo el beneficio Zara, Alíexpress o Ikea? Pues claro que no, nosotros  también podemos montar nuestro propio negocio low cost y sin invertir demasiada pasta. ¿Qué no te lo crees?

Casi nadie es capaz de resistirse a un producto o servicio de calidad y a buen precio, pero para poder ofrecerlo, es necesario eliminar gasto de algún otro lado, como por ejemplo en el envase o packaging.

Algunas claves que te llevarán al éxito

  1. Define tu producto

En primer lugar has de saber qué es lo que quieres vender, porque sí, la mayoría de las cosas son susceptibles de ser lowcostorizadas, si bien es cierto que en ciertas cuestiones como la salud o la educación, la gente tiende a sentir cierta desconfianza cuando son baratas.

  1. Elige a tu público objetivo

Has de delimitar el sector poblacional interesante para tu negocio, es decir, debes identificar a tus principales clientes, y aún más, conocerlos sus necesidades, anticiparse a sus demandas y deseos.

  1. Establece la oferta

No pienses que por ofrecer  más vas a ganar más, sino que por norma general ocurre todo lo contrario. Una oferta básica es la mejor opción ya que ofrece mayor capacidad de reacción y ajustar la oferta, por lo que ahorra costes en todo el proceso de producción.

  1. Reduce y simplifica

Debes estudiar bien los hábitos de consumo de tus clientes y a partir de ahí averiguar cuáles son aquellas cosas a las que renunciarían a cambio de un precio menor, y cuáles son aquellas a las que no. Todo lo que no necesiten, elimínalo.

  1. Invierte en nuevas tecnologías

La inversión tecnológica es fundamental y en esto sí que no se puede escatimar, porque internet puede convertirse en tu mejor estrategia de venta y en tu mejor canal de distribución, cuando no el único, lo cual permite prescindir de la tienda física. Pero las nuevas tecnologías también permiten mejorar los sistemas de control de stock, de forma que permite una rápida respuesta en función de los hábitos de consumo del cliente.

El stock, es una cuestión importante ya que no tener el suficiente puede provocar la pérdida de clientes, pero por otro lado, el exceso de stock genera pérdida del producto, así como problemas de flujo de efectivo, problemas de espacio, reducción del margen de beneficio, o gastos derivados de la destrucción o transporte de stock. Si tu problema es el exceso de stock, en Liquistocks pueden comprártelo, ya que ésta es una empresa especialista en la compra venta de stocks de todo tipo procedentes de juzgados mercantiles, liquidaciones concursales, aduanas, subastas, embargos, cierres de empresas, fabricas y almacenes, siendo sus principales clientes exportadores, inversores, almacenistas, distribuidores, mayoristas, tiendas outlet, comerciantes en general.