Detectives contra la corrupción

16 Junio, 2016
Detectives contra la corrupción

La corrupción está a la orden del día, y no lo digo sólo por los políticos, que también, hablo de manera generalidad porque algunas personas, con ciertos cargos de poder, han visto cómo podían llevar a cabo sus tejemanejes sin que nadie se interpusiera en su camino y sin ninguna consecuencia.

Madrid es sede de cientos de empresas nacionales e internacionales, como gran capital que es, y entre la dirección de dichas empresas a veces pasan cosas que luego en las sedes europeas se ocultan. Si eres un empleado o un directivo que tiene indicios de que algo raro se mueve bajo la superficie de tu empresa, puedes contactar con Castellana Detectives en Madrid, una empresa que lleva a cabo investigaciones internas de manera cauta con vigilancia física y seguimientos, operaciones encubiertas, infiltraciones y mucho más.

Gracias a actuaciones de empresas como Castellana Detectives, se están sacando a flote ciertas acciones y situaciones que no son del todo legales, así como injusticias que jamás habrían salido a la luz de no ser por ellos.

He tenido noticas de una empresa japonesa muy conocida de equipamiento deportivo cuyo nombre espero que deduzcáis vosotros solos, que tiene su sede oficial en Holanda (al menos en Europa) y que han tenido que ir cortando cabezas para sanear y limpiar la plantilla directiva de interesados y aprovechados.

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Un misojeno en pontencia

Por lo visto, un director de tienda estaba haciendo lo que le daba la gana, tanto con sus empleados como con los productos que vendía. Trataba mal a su gente, hablaba mal de ellos (concretamente de las mujeres, misoginia) y hacia desaparecer productos del almacén según su conveniencia, cambiaba horarios, etc. Cuando los empleados, en conjunto, se quejaron a los directores nacionales (en Madrid) éstos intentaron marearlos hasta el punto de que, dos meses después de haber mandado una carta firmada por todos y cada uno de los trabajadores, los directivos madrileños aún no habían movido un dedo al respecto. Por el contrario, habían empezado a eliminar pruebas que demostraban todo lo que hacía el director de tienda.

Debido a ello, los empleados pasaron por encima de los directores de España y acudieron directamente a Holanda consiguiendo que allí, por fin, se les hiciera caso. Ahora, no sólo despidieron al director de tienda, sino que también destituyeron de su puesto al director de España trasladándolo a Portugal y, por supuesto, a los trabajadores se les reconoció lo que es suyo.

Todo esto da muy mala fama a España porque, lo que queda al final, es que una multinacional que hace las cosas más o menos bien y delega parte del trabajo en los directores de cada país, tiene serios problemas cuando confía en los españoles debido a la corrupción interna y acaba teniendo que actuar en contra de sus propios directivos para sanear la imagen y evitar que todo se haga público.

En este caso fue el segundo de tienda, el subdirector, el que movió todo pero cuando no hay nadie con acceso al mando que dé la voz de alarma recurrir a un despacho de detectives suele ser la opción más viable para desenmascarar este tipo de problemas.