Colegio Santa María la Blanca, la escuela del futuro

2 marzo, 2018
Colegio Santa María la Blanca, la escuela del futuro

La mayoría de las madres y padres opinan lo mismo, a l@s niñ@s les ponen demasiados deberes para hacer en casa, un tema que está causando polémica, y teniendo en cuenta que los informes PISA siempre le dan las peores notas a España, parece que no está dando los resultados esperados (o sí, nunca se sabe, a lo mejor es que quieren hacer a la población tonta). Pero el hecho es que l@s más peques están agotad@s. Much@s comienzan la jornada a las 7 de la mañana y si al llegar a casa, sobre las 6 de la tarde, todavía tienen que realizar más tareas,  el esfuerzo podría ser excesivo, y totalmente contraproducente.

Algo huele mal en el sistema educativo español, todavía convencido de que la letra con sangre entra, y que para aprender hay que “empollar”, repetir y repetir hasta que se te quede grabado. El pensamiento crítico, el razonamiento, los avances individuales, no son tenidos en cuenta, y el estudio termina siendo un aburrimiento mortal y para nada motivador. Por el contrario, en países como Finlandia donde no existen los deberes en casa, tienen un sistema educativo que fomenta el auto-aprendizaje y la autonomía de los más peques, y no tienen deberes en casa,  ¿será por eso que siempre encabezan los primeros puestos en los informes?

Pero en Madrid existe una escuela que poco tiene que envidiar a las escuelas finlandesas, el Colegio Santa María La Blanca, reconocido como caso de éxito por la OCDE, y se encuentra ubicado en el barrio Montecarmelo, en el extrarradio del norte de la ciudad, es concertado, y está a día de hoy entre las 50 mejores escuelas de todo el mundo.

¿Cómo lo han conseguido?

A primera vista todo parece indicar que se trata de un colegio convencional, con profesores normales y corrientes como los de cualquier otro centro e instalaciones también similares a las de un colegio tradicional. Pero hay algo en esta escuela que la hace destacar sobre el resto y situarse al nivel que actualmente se encuentra. El secreto está en el entorno de aprendizaje que favorece la autonomía del alumn@, que aprende a su ritmo, y así, en lugar de memorizar sin más, lo comprende, razona y lo entiende. Y esta es la mejor forma de aprender, y poder explicar lo que se ha aprendido.

El sistema educativo del colegio Santa María la Blanca queda recogido en el libro «La escuela del futuro» (PPC), de Luis de Lezama, que explica cómo la innovación es algo que se consigue gracias a la interacción y a la suma de energías (sinergia). Solo de esta forma se puede llegar a obtener resultados excepcionales. Porque en un mundo global, es necesario que el alumnado sea capaz de tener en cuenta diferentes perspectivas, y de cómo actuar ante esas diferencias, con las que tendrá que vivir y convivir.

La labor del docente es fundamental, debiendo estar completamente implicado en el proyecto, totalmente motivado y transmitir esa motivación a sus alumnos y alumnas. Solo de esta manera podrá llegar a conocerlos en profundidad y conocer así sus necesidades particulares. Sin comunicación no hay educación.

Deberes sí o deberes no

En el Colegio Santa María la Blanca, lo tienen claro, deberes no, pero ¿qué opinan l@s profesionales?

La mayor parte opinan que el exceso de deberes no es bueno y puede repercutir de manera negativa en el/la estudiante, que tras una jornada de 6, 7 o 8 horas, todavía tiene que realizar más esfuerzo intelectual al llegar a casa. Y los niñ@s, además de estudiar, tienen que jugar, divertirse, correr en el parque. L@s peques necesitan descubrir el mundo por ellos mismos mediante la actividad creadora del juego, fundamental para un buen desarrollo mental y emocional. Un/a niño/a que no juega, tiene mayores probabilidades de padecer depresión, trastornos de ansiedad, obesidad y posiblemente, de fracasar a nivel social y profesional.

Las niñas y los niños deben descubrir y experimentar con el material, y tratan el/la docente debe potenciar su creatividad, para no dirigir su aprendizaje. Y en este sentido, el juego tiene un papel fundamental. Cada vez más escuelas de todo el país son conscientes de la necesidad de un espacio adecuado de juegos, que cumpla con la normativa en cuanto a condiciones de seguridad y se adapte perfectamente a las necesidades del niño y de la niña, y por eso confían en Niberma, especialista en construcción de pistas de pádel y parques infantiles, comercializa las más importantes marcas a nivel mundial. En Niberma distribuyen y fabrican, para buena parte de la geografía española, pistas de pádel, pistas de tenis, pistas de atletismo, mobiliario urbano, suelos para parques infantiles, equipamiento deportivo, asientos, tarima flotante, suelo laminado, pavimento laminado, parquet, pavimentos deportivos, pavimentos y suelos de PVC, pavimentos técnicos, pavimentos urbanos, resinas para suelos (deportivas y acrílicas), pavimentos civiles, pavimentos de linóleo o linolium, pavimentos de caucho, pavimentos de poliuretano o in-situ, césped artificial, pavimentos industriales.